3 de julio de 2012

Despúes de la tormenta


Después de la tormenta.

 “Después de la tormenta...la calma llegará”, y en México después de un gran ejercicio democrático hemos llegado al periodo post-electoral con muchos elementos que podemos dejar como experiencias aprendidas, lecciones recibidas, y claridades que deberán acompañarnos en los siguientes eventos democráticos mexicanos.

Cuando decimos que en México tenemos una “incipiente” democracia lo subrayamos reconociendo la deficiencia que tenemos y anhelando fortalecerla, construirla y modificarla como forma de organización, administración y gobierno de nuestras instituciones.

Los delitos electorales debemos reprobarlos y probarlos luego de la denuncia; las lecciones hay que desmenuzarlas y aprenderlas para que no volvamos a caer en los errores que hoy nos tienen en la situación en la que nos encontramos de  desasosiego por los resultados que no nos favorecen; pero indudablemente estamos además frente a la posibilidad de proponer al próximo gobierno y tomarle la palabra en el sentido de incluir nuestras propuestas de agenda y gobierno que hemos depositado como ciudadanas y ciudadanos en algún otro candidato y que tenemos elaboradas, consensadas y fundamentadas en el marco legal constitucional en el que vivimos.

El ejercicio ciudadano que acabamos de vivir en México ha dejado muestra clara de la voluntad de miles de ciudadanas y ciudadanos que se preocupan e involucran en la construcción y dirección de nuestro país. La participación ciudadana de más de 63% a nivel nacional y más de 70% en Yucatán, del padrón electoral nos hablan de un despertar de las y los mexicanos frente a su posibilidad de gobierno y cambio.

En cada competencia y luego de la derrota a mí me queda claro que, primero que nada, debo descansar del esfuerzo, tomarme mi tiempo para asimilar la experiencia, caminar, pensar, llorar, reconocer, analizar, valorar, entender y luego despertar.

El despertar de mi gente hoy será el motor que me haga permanecer en la búsqueda de caminos, alianzas, estrategias, y formas para alcanzar lo que necesitamos. La enemistad innata de los procesos electorales es un veneno mortal que hay que desechar rápidamente con ejercicios aeróbicos, ritos de purificación y pensamientos propositivos con miras al futuro, con diálogo y reconocimiento por los triunfadores y las capacidades de las y los contendientes.

Las muestras de organización social que hemos tenido en éstas elecciones 2012; el empleo de medios electrónicos de vinculación y organización social y medios informativos ha sido espectacular e inmejorable. Las acciones emprendidas a partir de nuestras propuestas ideológicas y convicciones temáticas han sido novedosas y nos dejan un excelente sabor de boca. Escuchar las dificultades de los jóvenes por tomar acuerdos y decisiones ha sido para mí una experiencia encantadora, porque reconocí en ellos muchas capacidades que otras generaciones hemos olvidado como el respeto, la capacidad de escuchar, la inocencia, la esperanza a flor de piel, la sed de justicia y libertad, pasión y convicción por defender los ideales comunes etc. Muchas cosas más de las que fui testiga en esa génesis del Soy 132 desde la Universidad Iberoamericana. Se rompieron las barreras clasistas, racistas, sexistas, elitistas y se articularon en un solo movimiento que aun ahora seguirá caminando las calles de mi ciudad en búsqueda de la verdad, de la legalidad y la razón que tanto han querido. Sin un líder al frente, sino con un grupo de representantes detrás de sus ideales que con dificultad articulan sus acciones y controlan sus ímpetus. Fue maravilloso encontrarme con jóvenes compañeras de movimientos feministas de todas las ideologías (izquierdas, derechos, rojas, amarilla, etc) en las asambleas de la Ibero en Santa Fe, con toda la energía que les caracteriza e impulsa a sumarse en las causas comunes, me han dado una gran lección viéndolas comer en el pasto compartiendo sus viandas para que alcanzara para todas y todos.

Me cansé de los mensajes de los candidatos, de los spots publicitarios televisivos y radiofónicos, me contaminé de fotografías de gente en los postes, puentes, árboles y demás buscando ser conocidos por los votantes en las calles sin saber si efectivamente lograron su cometido, pero si dejaron claro las trasgresiones a las leyes con su propaganda que no fueron a quitar ni como muestra de civilidad republicana.

Conocí desde las entrañas los cochinero partidistas en la asignación de candidatos y candidatas en todos los niveles y dentro de todos los partidos; hoy se porque los mismos apellidos del gobierno saliente sonarán en el siguiente dentro de las cámaras y gobiernos. Me agotó el surgimiento de programas de análisis político que como pelota de ping-pong trataban los temas y propuestas de campaña en un intento por proporcionar insumos a las y los votantes para la mejor decisión a la hora de votar: Me reí  con los programas de sátira política, los comics electorales y todas las acciones ocurrentes que las personas crearon en éste tiempo electoral. Conocí con tristeza el asunto MONEX, Soriana y demás en donde el referi no hizo nada, además de miles de triquiñuelas de todos los partidos por comprar el voto a su favor.

Reconozco que toda la energía que hemos invertido me tiene agotada en tantos sentidos, pero sé que en un par de días las cosas volverán a estar en paz porque muchas y muchos de los que salimos a votar tenemos nuestra ESPERANZA más fuerte en ello.

Lo ganado es indiscutible, lo robado es denunciable y los errores son superables con una buena estrategia que nos convoque a la elaboración de las reformas indispensables que hemos detectado como fallas graves dentro de nuestro proceso electoral y que su modificación es impostergable.

Ojalá que nos quede claro que el que manda es el pueblo, aunque el que gobierno sea un representante elegido por el 38%  (18 millones aprox) del padrón que acudió a votar de un total de 46 millones de votantes que ejercimos nuestro derecho y hoy contamos con la obligación de exigir a los elegidos que cumplan, no solo con sus promesas, sino con la obligación de gobernar para todas y todos los mexicanos que vivimos y transitamos en éste país  y estamos reconocidos en nuestra Constitución Política.

Nadie puede dar paso firme al frente mirando al pasado. Nos quedan muchas lecciones claras, mucha tarea por hacer y todavía vida para seguir construyendo el México que las y los mexicanos necesitamos.

En éste país se han sentado las bases mínimas para el reconocimiento de los derechos humanos de todas y todos, y se han creado las instituciones para su ejercicio y ejecución. Hoy necesitamos de tantas manos, voces y talentos como sea posible para poder levantarnos de nuestras tristezas y miserias, extender nuestros brazos para ayudar a ponerse de pie a quienes perdieron el ánimo y la esperanza en alguien que no consiguió el triunfo; renovar nuestra ESPERANZA en nosotros mismos; reconciliarnos con nuestras y nuestros hermanos mexicanos  y comenzar con alegría, pasión y amor la reconstrucción de nuestro querido México.

México nos necesita, y nosotros necesitamos un México mejor.

¡El cambio verdadero aún está en nuestras manos!



Judith Minerva Vázquez Arreola

Teóloga por la Universidad Iberoamericana

Lesbiana feminista por la liberación y la democracia

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29 de junio de 2012

La batuta arriba


México D.F. a 29 de junio del 2012.

 La batuta arriba


Aprovechando al Señor Moncayo en su cumpleaños, les comparto éste video que me llevó a pensar en nuestro proceso electoral. Todo está listo, el director no es lo más importante, sino la melodía que produciremos entre todas y todos. Todos hemos hecho lo que nos tocaba y nada está de más en la escena, las personas, los tornillos y botones son importantes y relevantes, las cuerdas, las sillas, las luces, los instrumentos, los atriles, los lápices, las boletas electorales, los representantes de casilla y los lonches con los que se alimentarán. Cada quien actuará en su tiempos, momento, forma y lugar, tal como en la orquesta que interpreta a Moncayo. Lo que tenemos que hacer es acudir a votar, ejerciendo nuestro derecho ciudadano, contribuir en la medida a que los demás lo puedan hacer, hacer el mejor papel como representantes de casilla, observadores o equipo estructural del IFE, hacer nuestro mejor papel en donde quiera que nos toque participar, gozar la jornada electoral, no bajar la guardia y vigilar cada detalle para que nuestra interpretación sea inmaculada. No dejar de sonreir (como el director de la orquesta lo hace) y “hacer cada quien lo que tiene que hacer de la mejor manera posible hasta el final”.

Lo más importante es el resultado, la melodía ejecutada, y los efectos que provocará éste ejercicio en nuestras vidas y espíritus.

Al final aplaudir el resultado con toda nuestra alegría y espíritu porque será el resultado de nuestros esfuerzos cualquiera que sean las y los “elegidos” porque indudablemente marcará el FUTURO de las y los mexicanos y será la manifestación de la voluntad y el trabajo de toda una Nación que anhela ser Libre y Soberana

¡Felicidades mexicanas y mexicanos!
Judith Vázquez Arreola
Teóloga por la Universidad Iberoamericana
Lesbiana Feminista por la liberación y la democracia
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